Elementos para evitar los conflictos familiares durante épocas de confinamiento

En estos tiempos las condiciones mundiales han hecho que las parejas y familias convivan durante más tiempo.

 

Están ahora compartiendo actividades cotidianas que antes no llevaban a cabo en grupo ni tan frecuentemente.

 

La vida cotidiana ha cambiado y esta vez no por efecto de los cambios tecnológicos o de las nuevas políticas o condiciones socioeconómicas…no directamente. La salud se ha visto afectada, y de manera sorpresiva, con un nuevo virus. 

 

Es verdad que el surgimiento de este agente infeccioso es en gran medida responsabilidad del manejo que el ser humano ha hecho del medio ambiente, sus recursos. La especie humana ha manipulado de un modo bastante exacerbado y desmedido riquezas y desperdicios sin tener en cuenta mínimos de respeto y límites por otros seres vivos.

 

Ahora bien, cabe destacar que este organismo, el virus, ha cobrado alto poder y fuerza, pero también ha demostrado que puede ser controlado con adecuadas políticas y cuidados que cada ciudadano y comunidad debe asumir a su manera y en debidos tiempos.

 

Volviendo al tema de las interacciones sociales en confinamiento, son días en que salen a la superficie conflictos nuevos o que estaban guardados bajo el tapete y que comienzan a manifestarse de manera inmediata o poco a poco, cobrando gravedad de acuerdo a la relevancia de temas y el estado del problema, su origen psíquico (si es profundo o no), si tiene historia o es más reciente.

 

Surgen a veces estados de angustia fuertes, que pueden afectar al cuerpo con síntomas y alteraciones que pueden causar llamados al personal médico. En todo caso es fundamental no sólo atender lo biológico sino también lo mental y espiritual, porque un estado de rabia, de malestar consigo mismo y los demás puede incluso bajar las defensas del cuerpo ante posibles lesiones y enfermedades nuevas o preexistentes. 

 

Así, destaquemos que las nuevas condiciones de aislamiento tienen claras consecuencias en los lazos sociales de los grupos, empresas, instituciones, familias, parejas e individuos. Son retos que se nos presentan para efectos de reconsiderar y reconfigurar variables de acuerdo a lo singular de los eventos. 

 

No hay bolas mágicas ni recetas generalizadas con soluciones preconfiguradas o listas para preparar y consumir. 

 

Hoy hay la oportunidad para construir, diseñar, proyectar caminos de crecimiento, alianzas, pactos solidarios, apoyos fuertes y sólidos, actos, palabras, gesto orientados al desarrollo y los logros por venir.

 

Es momento de recoger y volver a sembrar, de hacer con y ante el vacío existencial que de hecho es originario: aquello cuya simbolización se antoja imposible y aún plausible…

Algunas personas toman estos días como ocasión de reencuentro y para descubrir habilidades, aspectos nuevos y desconocidos en lo individual y los otros, nuevas oportunidades y talentos. Las falencias y aspectos por mejorar, resolver, se aprovechan como recursos para crecer y desarrollarse.

 

¿Por qué el aislamiento es escenario que favorece problemas? 

 

Ocultar los secretos, fallas, fragilidades es ahora mucho más difícil. 

 

Muchas personas se dan cuentas de cosas con las cuales deciden al final terminar una relación de años.

 

De pronto se tiene noticia sobre adicciones del otro, incrementos en consumos, infidelidades, tendencias o prácticas sexuales que de las que no se sabía y con las que no se siente alguien cómodo cuando se convive.

 

También las personas pueden saber sobre problemas financieros, secretos de familia, pensamientos y sentimientos de y hacia familias políticas y amigos, afectos negativos con implicaciones sobre hijos, mascotas, bienes, empresas…

 

La gente está bajo la mirada del Otro, con ojos y oídos abiertos, vigilancia muy alerta, con lo cual cualquier velo o cortina se corre, cae fácilmente. 

 

Los dispositivos son revisados en estos días con mayor facilidad, con o sin intención porque es verdad que en ocasiones pasa que alguien alcanza a ver o escuchar por accidente un dato o conversación, sin necesidad de espiar o esculcar. 

 

Ocurre por ejemplo cuando se comparten computadoras y se dejan ventanas o cuentas abiertas, claves a la vista, los accesos al correo electrónico y páginas bancarias abiertas, redes sociales, etc. También hay momentos en que la llave de archivos se deja puesta, o sin cerrar cajas fuertes (cuando las hay), cajones, carteras, billeteras, agendas o diarios escritos.  

 

Por lo tanto, el incremento y la frecuencia en divorcios, conflictos, peleas, discusiones y enfrentamientos ha sido motivo para solicitar conciliaciones, asesorías virtuales y online. 

 

Hay ocasión para reafirmar relaciones en nuevos contextos, para conversar, transar, negociar pactos de tal manera que se logren días de sana y pacífica convivencia mientras se retorna afuera, mientras dura el aislamiento que, de hecho, se ha ido levantando ya en muchos países con los cuidados pertinentes.

 

La terminación de un relación no es fácil, pero tampoco se debe eternizar algo que puede hacer daño a ambas partes y a otros como los hijos.

 

En todo caso, para continuar la vida estamos a su servicio.

 

Solicite su cita con tarifas a su medida, para orientaciones a distancia, asesorías virtuales y presenciales individuales, de pareja y en pequeños grupos.

Siempre hay esperanza…

 

 

 

Referencias consultadas

https://www.vice.com/en_us/article/epgyz7/people-are-getting-busted-for-affairs-in-coronavirus-lockdown

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