Soluciones ante ante el malestar cultural actual

Podemos entender el mal-estar como la indisposición, incomodidad, molestia física, psíquica, espiritual, derivada de diferentes causas de acuerdo a cada estado específico, el sujeto o los sujetos que lo padecen, entre otros elementos.

 

En nuestros días, la época y sus condiciones hipermodernas implican tendencias que facilitan un uso extremo y masivo de sustancias, servicios, recursos. Los avances no traen siempre el bienestar que tanto se anhela….

 

Paradójicamente, cada resulta más fácil caer en exacerbados hábitos y conductas que al final generan sensaciones de intranquilidad y molestia, angustia y en ocasiones pánico.

 

Si bien es cierto que los usos de medicamentos, productos, terapias de nueva era, técnicas de relajación, de autoayuda, por ejemplo, pueden dar sensaciones primeras de alivio o satisfacción, lo peor (mal-estar) suele presentarse después, “a posteriori”, insistir o manifestarse como nuevo.

 

La buena noticia es que es que existe la posibilidad de vivir, enseñar y aprender, transmitir a los demás y recibir al mismo tiempo.

SIN SERMONES PERO CON PUDOR Y CREANDO CONSCIENCIA Y SENTIMIENTOS QUE PERMITEN NOCIONES DE LÍMITES Y NORMAS, ES POSIBLE CONSTRUIR POSIBILIDADES DE EXISTENCIA CON FUTURO, MÁS AMOR Y DESEO, MENOS CONSUMO POR EL SOLO ANTOJO O COMPULSIÓN VICIOSA.

 

Esta combinación implica la esperanza de vivir en una sociedad que, a pesar de coyunturas complejas socioeconómicas, conserve la creencia en las instituciones, que son base de la cultura desde sus inicios.

Se trata de figuras que representan la ley y sus diques, personas y padres capaces de acoger calurosa y cariñosamente a las nuevas generaciones, sabiendo orientar ante cuestiones básicas para la formación y crianza, como son los hábitos, patrones de conducta, cuidados del medio en que se vive, etc.

 

Interesa, para entender los círculos problemáticos de esta sociedad, tratar brevemente por ejemplo el tema de la política. En ésta se dan comportamientos contradictorios de algunas personas que terminan eligiendo con conocimiento, a otros individuos que los perjudican. ¿Cómo alguien vota por determinado personaje de esta manera?

 

Votar a partir del odio o del simple “contra”, sin ni siquiera tener claras razones y propuestas, ciertamente, no conviene.

Elegir pareja, un trabajo, escoger incluso un bien….tampoco: ELLO TERMINA RETORNANDO, se devuelve hacia la propia persona, el grupo, la organización.

 

Cabe entender la cultura como una suerte de práctica social, modelo de valores, metas, acciones, producción de servicios y forma de regulación de vínculos. Lo paradójico es que ésta misma en su camino de desarrollo contiene su propia tendencia a la aniquilación.

Es decir que la cultura entraña cierta cuota de sadismo, masoquismo también, actuada por la misma población (de manera inconsciente por sus individuos) a partir de diversas conductas en las que se infringe daño a pesar incluso de conocer que se el mal se realiza y conociendo las consecuencias negativas de sus actos sobre ellos y probablemente otros.

Esto, vale anotarlo, no es sin consciencia en todos los casos y en ningún sentido sin responsabilidad subjetiva.

Hay decisiones que entonces, aún la razón, se dan por la existencia de esa pulsión de muerte, en el fondo un odio asociado, también. No hay ingenuidad, es un odio que en  se puede dirigir a otro pero al final termina volviéndose a la propia persona. Por eso se entiende que haya ese efecto en que todo mal termina “cayendo” en sus efectos sobre el mismo ejecutor.

Ahora, cabe anotar que masoquismo no es ese pedido “tonto” que suele entenderse como una demanda tipo “sex shop” de solicitar a otro realizar actos de golpes por un supuesto placer. En el masoquismo hay displacer, prima el sufrimiento real, el dolor, el daño, el malestar.

Lo valioso de la cultura sería poder enfatizar en los ciudadanos una capacidad racional por valorar políticas, tendencias, desarrollos a partir de ubicar lo bueno y lo malo no sólo en sí mismo sino en el medio social y físico, en los seres vivos y el planeta en general. De esta manera lograr un genuino llamado a ubicar alternativas letradas, informadas, ilustradas.

Se debe considerar que no hay placer purificado. El YO como instancias consciente (Sigmund Freud) saca del psiquismo del sujeto todo lo que no le resulte placentero (desde el inicio de la vida, por ejemplo, un niño rechaza un alimento en inadecuada temperatura…), y se atribuye (deja para él) todo lo que puede resultarle placentero, bueno, “amoroso”.

l mecanismo psíquico funciona “solo”. No es únicamente pensar que “soy mejor que el otro” sino que inconscientemente se pone en el semejante mediante mecanismos no conscientes, aquello malo que rechazo, expulso, y soy incapaz de reconocer en mí.

Considerarse HUMANO, implicaría saber que cada uno es PARTICULARMENTE DISTINTO, DIFERENTE. ESTO EQUIVALE A SABER QUE EN NINGÚN CASO EL SUJETO ES TOTALMENTE BUENO SINO QUE EN SU ENTRAÑA HAY UNA PARTÍCULA DE DIFICULTAD, DE “NO IMPECABILIDAD”, DE “NO LIMPIEZA”.

No hay “normal” de equilibrio, bienestar regulado por estadísticas numéricas controladas por sistemas computacionales. Lo humano (diferente a lo animal), entraña la pulsión y la cultura. EL LENGUAJE EN SU INFINITUD E INCOMPLETUD, PORQUE SIEMPRE FALTA UNA PALABRA PARA DECIRLO “TODO”, IMPLICA ESA DIFERENCIA QUE EN SU RAÍZ SEPARA EL INSTINTO DE UN PERRO, GATO, LEÓN, DE LA PULSIÓN SUBJETIVA, PULSIÓN DE VIDA, PULSIÓN DE MUERTE.

El afán termina en cansancio. La experiencia es maestra, y el tiempo tiene su propio curso. Nada puede ser forzado, nada realizado en aceleramientos artificiales. La sexualidad, la profesión, el proyecto de vida debe madurarse en sí mismo. Nadie puede ser adulto a los 12 años, y es un mito el tema de “ser infante” en edad adulta. Se sabe.

Al caer estos velos, nacen las “buenas protecciones”, aquellas que defienden al ser humano de la crudeza emanada de insistir es ritmos ajenos al devenir subjetivo. Diques culturales son necesarios, pudo, vergüenza, respeto por el ideal, por las instancias simbólicas, los representantes de la ley y los referentes que sostienen como índices y valores no negociables surgen efectivamente como esos garantes en los que tenemos y conviene seguir teniendo, creencia y esperanza.

En Zeroes3 le ayudamos a implementar estrategias y manejos adecuados para usted y los suyos en políticas y acciones específicas de ordenamientos y, tranquilidad y orden.

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Fuente consultada:
https://www.pagina12.com.ar/198516-cuando-hay-un-voto-por-odio-eso-se-vuelve-contra-la-propia-p

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